Murieron por piropear. Los tres hombres, dos de ellos menores de edad, que fueron quemados en el poblado de San Mateo Huitzilzingo la noche del viernes, murieron por equivocación.
Típico pueblo de cobardes, agachan la cabeza cuando los verdaderos delincuentes los acosan pero no dudan en desquitarse con tres tipos, menor de edad incluídos, que no traían ni siquiera un arma.